martes, 9 de octubre de 2012

De qué hablamos cuando hablamos de correr

Esto es una prueba. Ya me comprometí otras veces con la escritura online y dura un tiempo hasta que decae. No parece ser un comienzo muy optimista para un blog pero si lo pienso detenidamente, sí, es lo correcto: saber que aun en la caducidad vale la pena comenzar algo. Supongo que es algo de lo que siento cuando voy a correr.
Escribir escribo, por necesidad, por gusto y por obligación. (Debería estar escribiendo una tesis en este momento). Escribir, entonces, no sería el problema. El desafío es el asunto en cuestión. ¿Cómo puede ser que yo que siempre estuve entre libros, que no me federé en ningún deporte, que no participé de equipos consolidados más que en la escuela primaria, me ponga a escribir sobre una actividad deportiva? Pero así es.
Podría decir muchas cosas para presentarme pero en este caso, lo más relevante, es que me gusta correr.
Trabajo en la universidad, me dedicó a algo ajeno al mundo deportivo, paso horas y horas y horas leyendo sentada, soy madre de un niño pequeño. En el camino de hacerme un poco más vieja fui descubriendo que podía calzarme unas zapatillas, unas calzas y, casi en cualquier lugar y momento, salir a correr.
En eso ando. Como leí en algún lado, la premisa de una mamá que corre (y trabaja) es la flexibilidad. Intento ser prolija pero salgo cuando puedo. A veces cuando llueve, a veces con 3 grados, a veces temprano y a veces tarde.
No soy rápida.
No soy tan constante como debería.
No me gusta hacer ejercicios extra además de correr, salvo algo de yoga (me gustaría hacer más).
Quise encontrar un blog de alguna madre corredora argentina y no lo encontré. Por eso hago esta prueba. A ver qué pasa. A ver si me sirve para entrenar más, relajarme más y, por qué no, divertirme más.

Actividad del fin de semana largo en Mar de las Pampas: 
Fuimos a pasar el fin de semana largo invitados por mis suegros y a festejar el cumpleaños de mi cuñada. Habíamos tenido una semana difícil con B. enfermo sin diagnóstico por varios y días y una contagiada en el camino; habíamos estado muy preocupados. Resolvimos a último momento irnos igual, luego de pasar 24 hs. sin fiebre madre e hijo. El plan del finde perfecto se fue aguando a medida que avanzábamos rumbo sur y observábamos que el pronóstico de meteorólogos varios era efectivamente correcto. Lluvia, frío y barro serían denominadores comunes de los pocos días que íbamos a tener para descansar. Así todo, en cuanto vi que amainaba la lluvia, calcé las zapatillas y salí a correr. No podía perderme esa playa casi vacía, quilométrica y majestuosa.

Domingo lluvioso: corriendo en la playa. 5 km por arena con viento en contra. Durísimo. (La mitad con viento en contra, la otra con viento a favor enfriando los riñones).
En un momento sentí que no podía más y miré al cielo, me pasó lo mismo que cuando corría en Montevideo (vivía allí hasta abril de este año), pasó una bandada de pájaros que me sobrevoló. Me dio ánimo. Mirar cómo volaban, cómo se alejaban... hay momentos en los que cualquier cosa que pasa alrededor es como un gancho del cual colgarme para poder seguir. ¿Le pasará a alguien más? Cerré los ojos y me dije, es solo un kilómetro más y te sentís mejor. No logré sentirme muy bien los primeros 2 kilómetros con el viento helado pegándome en la cara, pero igual lo disfruté. Es esta cosa que tiene correr, sufrimiento controlado y seguir adelante. Ya de vuelta, con viento a favor, miré el mar más placentéramente, la gente, la arena debajo de las pisadas, la espuma iodada que flotaba y dejaba marcas de la ola anterior...

Lunes nuboso: corriendo en la arena otra vez, nuestros 5 km del momento. Conseguimos amoroso cuidado para nuestro Bb, por lo que hubo running en pareja. P. me abandonó en el quilómetro 4. Yo seguí, con mucho cansancio para terminar mi entrenamiento pautado. En un momento pensé "le podría haber dado un infarto y yo ni me enteré". Eso genera la corrida, querer llegar, enceguecerse y, claro, un poco de egoísmo. Al volver, P. me confesó que había pensado también que si le pasara algo corriendo yo lo iba a dejar tirado hasta terminar mi recorrido. En fin, locuras de correr. Él está menos entrenado en este momento y se aburre más que yo cuando se cansa, por eso frenó antes.

2 comentarios:

  1. Para tu lista de links "Para buscar carreras" recomiendo el foro El Kilómetro:

    http://www.elkilometro.com/foro/index.php

    ahí está prácticamente todo, porque los foristas publican todo lo que encuentran... desde trekking apocalíptico al centro de la tierra hasta carreras a beneficio de escuelas para mutantes psicokinéticos en Aldo Bonzi, partido de La Matanza.

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